Inflación en baja: ¿alivio real o una heladera que sigue vacía en Posadas?
El Gobierno celebra una desaceleración en los números, pero el bolsillo de los misioneros sigue sufriendo el golpe de los precios que no dan tregua.
El Gobierno celebra una desaceleración en los números, pero el bolsillo de los misioneros sigue sufriendo el golpe de los precios que no dan tregua.
Según los últimos datos, la inflación bajó al 2,1% y acumula un 33,2% anual. Aunque los números fríos que llegan de Buenos Aires intentan mostrar un panorama controlado, la realidad en las góndolas de nuestros supermercados en Posadas cuenta otra historia. Los servicios públicos, la medicina prepaga y los alimentos siguen aumentando, haciendo que llegar a fin de mes sea una verdadera odisea para las familias de la tierra colorada.
Para el vecino de a pie, esta supuesta desaceleración parece un espejismo. Cuando vas a comprar la carne para el asado o pagás la boleta de luz, el alivio no aparece por ningún lado. Mientras los analistas festejan que el índice quedó apenas por debajo de lo previsto, los posadeños seguimos ajustando el cinturón al máximo para cubrir los gastos básicos que no perdonan.
El Cantón dice: La gestión de Javier Milei insiste en mostrar números positivos en una planilla de cálculo, ignorando que el ajuste recae sobre los trabajadores mientras la clase media y los sectores populares se empobrecen. La libertad de precios que propone La Libertad Avanza parece ser, en realidad, la libertad para que los formadores de precios sigan licuando el poder adquisitivo de nuestra gente en Misiones.


